Photo: John Gussman
On September 16, 2017, people from all over Washington State brought kayaks, canoes, fishing boats, motor boats, paddle boards, jet skis, sailboats and more out to the southern coast of Bainbridge Island to peacefully protest Atlantic salmon net pens in Puget Sound. Photo: John Gussman

Los corrales de salmón atlántico no tienen cabida en el Estrecho de Puget

By Kurt Beardslee   |   Feb 19, 2019 February 19, 2019

En medio de la conmoción, el sutil movimiento habría sido difícil de ignorar. A mis espaldas en las aguas de la costa de la Isla Bainbridge, en Washington, una armada de activistas tronaban sus cornetas y cantaban “¡Protejan Nuestro Fiordo!”. La flotilla de embarcaciones comerciales, botes recreativos, kayaks, canoas, algunos SUP e incluso un jet ski, había convergido la ciudad del Gobernador para enviar el mensaje, fuerte y claro, de que los corrales de salmón atlántico no tienen nada que hacer en las aguas de Washington

Por muy poderosa que fuera esta manifestación, lo que fue tal vez más edificante fue la constante cantidad de Washingtonianos que interrumpieron sus paseos de sábado por el parque para preguntar sobre la protesta. Dos meses atrás, la mayoría de ellos no habría sabido que en el Estrecho de Puget existen ocho corrales de malla de salmón atlántico, aún cuando una de estas granjas flotantes está a solo 30,5 metros de la costa del parque. Pero todo eso cambió el 21 de agosto cuando una de las mallas se abrió, liberando a más de 100.000 salmones atlánticos en el estrecho.

Photo: John Gussman

Foto: John Gussman

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Encontrar el lado positivo de una catástrofe ambiental es más difícil que hallar una aguja en un pajar, pero estas conversaciones lo hicieron obvio. Durante años hemos trabajado para despertar conciencia sobre este asunto y hemos luchado por hacernos oír entre el ruido de un mar de información. Finalmente, la extensa cobertura de este desastre ha capturado la atención del público y lo ha enfurecido. Como resultado, las conversaciones que por años comenzaron con una extensa explicación sobre el peligro de los corrales, ahora comienzan con apasionadas preguntas de la gente sobre cómo pueden ayudar.

¡Y vaya que necesitamos su ayuda! A raíz del derrame, el Gobernador Inslee instruyó al Departamento de Ecología que pusiera en pausa cualquier nuevo permiso para corrales de malla hasta que una exhaustiva investigación sobre el escape esté finalizada. Esta directriz es sin duda una victoria, pero no nos equivoquemos, ya que es una suspensión temporal, no una prohibición permanente.

Photo courtesy of Our Sound, Our Salmon

Durante el fin de semana del 19 de Agosto de 2017, un gran escape de salmón atlántico ocurrió en la bahía de Deepwater a las afueras de Cypress Island. El escape de salmones introducidos representa una gran amenaza para los peces nativos en el noroeste y para todo el ecosistema. Foto, cortesía de Our Sound, Our Salmon

El extenso periodo de 30 años en que Washington ha apoyado a esta industria, junto con un desafortunado mandato estatal, nos dan todas las razones para esperar que una vez que las aguas se apacigüen, el Estado volverá a sus prácticas amigables con los corrales a no ser de que podamos presionarlos para no hacerlo. Y debemos presionarlos porque la industria de los corrales de malla está al borde de una expansión masiva que repercutirá por generaciones.

Por años, una compañía con base en Washington llamada Icicle Seafoods, ha sido dueña y operado los ocho corrales del estrecho de Puget. Sin embargo, en 2016, Cooke Aquaculture, una corporación internacional con grandes operaciones de granjas de salmón en Chile, España, Escocia, Canadá y Maine, compró Icicle. A continuación de la compra, Cooke reveló su ambicioso plan de transformar esta operación relativamente pequeña en una que reemplace con salmón cultivado en Washington todas las importaciones a los Estados Unidos de salmón chileno.

Para hacerlo realidad, Cooke afirma que necesitarían aumentar la producción anual de 6 a 90 millones de kilogramos. Expandir su producción en más de 1.300 por ciento requeriría construir 137 hectáreas adicionales de corrales de malla en los estrechos de Puget y Juan de Fuca. Ocho corrales ya son suficientes. Si el plan de Cooke se convierte en realidad, el futuro del Estrecho de Puget y sus salmones salvajes será desolador.

Photo courtesy of Our Sound, Our Salmon

El Estrecho de Puget fue el hermoso hogar para una de las más grandes poblaciones de salmón del pacífico en el mundo. Mientras que hoy el salmón salvaje es solo una fracción de lo que fue su histórica abundancia, estos majestuosos peces aún son una piedra angular para el estrecho y todos sus afluentes portadores de salmón. Foto, cortesía de Our Sound, Our Salmon

Es importante notar que si bien la cobertura de este masivo escape sacó a la luz el horror que significan los corrales de malla de salmón atlántico, esta catástrofe no es en ningún caso una anomalía o incluso la mayor amenaza que esta granja representa. En 1996, 1997 y 1999, escapes catastróficos resultaron en la liberación de 591.000 salmones atlánticos criados en corrales de malla de acuerdo al departamento de Pesca y Vida Silvestre de Washington. Además de estos incidentes ampliamente publicitados, los corrales tienen una serie de perniciosas amenazas, menos visibles, que ponen en peligro nuestro estrecho y nuestros salmones salvajes cada día.

La floja regulación de Washington y la falta de transparencia de la industria hacen difícil cuantificar el impacto total de los corrales de salmón atlántico en el Estrecho de Puget. Sin embargo, sabemos que estos corrales de malla tienen un pobre historial de seguridad que incluye enormes brotes virales, la propagación de parásitos letales, el uso de grandes cantidades de químicos tóxicos y años de contaminación. Esta historia de destrucción es consistente con el registro global de los corrales de salmón atlántico, que ha causado estragos en los ecosistemas y las poblaciones de peces en todos los lugares donde han operado, desde Noruega a British Columbia y Chile.

Infographic courtesy of Our Sound, Our Salmon.

Mira la imagen a tamaño real. Infografía, cortesía de Our Sound, Our Salmon

En el despertar de la más reciente tragedia ambiental perpetrada por la industria de los corrales de malla, Washington enfrenta una enorme decisión. Fundamentalmente, esta decisión probará la convicción sobre las prioridades del Estado, que deberá demostrar cuánto valora el Estrecho de Puget y sus icónicos salmones.

La primera opción para el Estado es continuar con su prolongado apoyo a la industria de los corrales de malla y permitir los planes de Cooke de transformar el Estrecho de Puget en el epicentro global de la producción en corrales. Yo, por supuesto, no soy un profeta, pero basado en las montañas de evidencia científica que se ha generado por las operaciones de corrales de malla alrededor del mundo, me siento confiado al predecir que esta opción no es un buen augurio para el Estrecho de Puget y sus salmones.

La segunda opción es seguir los pasos de California, Oregon y Alaska, que no permiten a la industria de los corrales para salmón atlántico operar en sus aguas. Sabemos lo suficiente como para saber que los costos de esta industria exceden a los beneficios. Y valoramos lo suficiente el Estrecho de Puget como para priorizar su salud y bienestar por sobre las ganancias de un conglomerado internacional de corrales de malla. La pregunta es si al final vamos a hacer eso o no.

Photo: John Gussman

Foto: John Gussman

La campaña Our Sound, Our Salmon (Nuestro Estrecho, Nuestro Salmon) trabaja para hacer que esta última sea una decisión evidente y fácil de tomar para el Estado de Washington. Esta campaña colaborativa ha forjado una robusta coalición de más de 80 negocios, operaciones pesqueras comerciales y organizaciones conservacionistas, así como más de 10 mil miembros individuales. Juntos estamos encendiendo una poderosa campaña desde las bases, que lucha para determinar el futuro de nuestro estrecho y nuestros salmones.

El escape del 21 de agosto, que inundó el Estrecho de Puget con más de 100.000 salmones atlánticos enfermos y deformes, fue una tragedia que tendrá grandes repercusiones en los años venideros. Sin embargo, tenemos la oportunidad de transformar esta tragedia en un triunfo al convertir la intensa atención que generó en acción generalizada.

En definitiva, el Estrecho de Puget y sus salmones están en nuestras manos. Es tiempo de que nos levantemos por nuestro estrecho. Es tiempo de que nos levantemos por nuestros salmones. Y es tiempo de que nos levantemos por el futuro de nuestros niños deteniendo la expansión de los destructivos corrales de salmón atlántico en el estrecho de Puget.

¡Puedes Actuar Hoy!

Por favor únete a Patagonia, junto a los más de 80 otros negocios/organizaciones y 10 mil individuos que se están levantando por nuestro estrecho y nuestros salmones. Por favor firma nuestra petición al gobernador Inslee que lo urge a detener la expansión de corrales de malla en el Estrecho de Puget, y visita el sitio web de Our Sound, Our Salmon para aprender más sobre las oportunidades para ayudar a esta importante campaña.

Firma La Petición

Campaign update (March 5, 2018): We are please to report the Washington State Senate voted to approve EHB2957, a bill that will phase out Atlantic salmon net pens in Puget Sound. This is a significant victory for wild salmon! To learn more about the decision, visit the Our Sound, Our Salmon Facebook page and read this article in The Seattle Times