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With the wind in the high twenties and minimal sail up, Hōkūle‘a and Hikianalia sail into Te Ava Mo‘a, the Sacred Pass to Taputapuātea. Photo: John Bilderback
With the wind in the high twenties and minimal sail up, Hōkūle‘a and Hikianalia sail into Te Ava Mo‘a, the Sacred Pass to Taputapuātea. Photo: John Bilderback

Mālama Honua: La esperanzadora travesía de Hōkūle‘a – Parte 6, Tahiti

By Jennifer Allen & John Bilderback   |   Feb 19, 2019 February 19, 2019

Patagonia Books estamos honrados y entusiasmados con el anuncio del lanzamiento oficial de Malama Honua: Hokule’a – Un Viaje de Esperanza de Jennifer Allen, con fotografías de John Bilderback. Este hermoso volumen de tapa dura narra el viaje alrededor del mundo de Hokule’a, una canoa de doble casco que navega utilizando únicamente técnicas ancestrales de navegación. Aquí dejamos un extracto del capítulo 10 para que lo disfrutes, al igual que cualquiera de los extractos anteriores. Luego, te invitamos a visitar patagonia.com o tu librería de preferencia para leer la historia completa de este increíble velero y su tripulación humanitaria.  

Cuando el cielo se ensancha y las velas se abren de golpe, el “tú” que es “yo” se convierte en “nosotros”. “No se trata de mí, o de ti, se trata de todos”, explica Snake. “Estamos aquí para ayudarnos entre nosotros y para cuidarnos entre nosotros.”

Entonces, cuando Gordon le dice a Pomai, “Tu padre está aquí, él está contigo”, sabes que su padre está con todos nosotros también. Todos llevamos a alguien con nosotros. Nakua Konohia-Lind tiene a su bisabuelo Sam Kalalau Sr., que navegó con Billy y John en 1976. Gordon tiene a su padre, Abraham, un antiguo capitán que una vez caminó descalzo por un camino de piedras incandescentes durante una ceremonia en Mo‘orea, en la ruta a Taputapuātea en 1992. Kainoa lleva con él a su difunta esposa, Patricia, al utilizar la gorra roja que ella tejió para él hace tan solo un año. Y luego está Zane. Zane lleva a Eddie, su tío. Eddie lleva a Zane. Ellos se llevan el uno al otro.

John Kruse, who helped build Nāmāhoe, a seventy-two-foot double hull voyaging canoe from the island of Kaua‘i, bears a pōhaku at Taputapuātea. Photo: John Bilderback

John Kruse, quien ayudó a construir Nāmāhoe, una canoa de doble casco para travesías, de veintiún, original de la isla de Kaua‘i, lleva un pōhaku en Taputapuātea. Foto: John Bilderback

Los nombres de nā ‘aumākua están listados en una placa de madera en la popa, un recordatorio de quienes alguna vez estuvieron en esta cubierta, pero se han ido, y aquellos que aún nos cuidan, a veces en la forma de tiburones, delfines, aves, arcoíris o, incluso, nubes. Un nombre recientemente agregado a esta lista es Mel Paoa. Mel comparte el apellido del último gran navegante Hawaiano, Paoa, y también amablemente compartió su sopa bajo la lluvia en Aotearoa. Mel falleció repentinamente en su hogar en Moloka‘i en agosto de 2015. Su partida fue sensible para todos los que navegaron con él, pero especialmente para su amigo Kawika Crivello, también de Moloka‘i, nuestro jefe de guardia hoy. Kawika cuenta la historia de cuando la canoa cruzó el Atlántico solo meses después de que Mel había fallecido. El hijo de Mel, Lohiao, estaba a bordo, y en el día del cumpleaños de su padre un noio voló alrededor de la embarcación, todo lo que Lohiao tuvo que hacer fue ofrecer su mano y el pájaro se posó sobre su dedo y se quedó allí por un momento. Todos sabían que esta ave era un ‘aumakua de Mel visitando a su hijo.

Historias como estas se despliegan como olas que van de un lugar a otro, meciéndonos en el sueño común del recuerdo.

Servimos agua por los tíos, y los tíos nos muestran el mālama pono, cuidarnos bien, entre nosotros. Si hay alguien que no se siente muy bien, se le trae una toalla húmeda. Si alguien está cansado, se lo deja dormir. Si alguien divaga, piensa, entonces dale algo de espacio. Alguien que extraña a alguien, tal vez hay una canción que ayude a la memoria a dejarse ir. Cantar, como el agua salada, sana. Estas son las lecciones sobre cuidarse y también hay lecciones sobre estar totalmente maka‘ala, despierto. Esas lecciones las enseña sobre todo Snake.

Veteran crewmember ‘Snake’ Ah Hee pauses on the dock before departure to Ra‘iātea. Photo: John Bilderback

El tripulante veterano, ‘Snake’ Ah Hee, hace una pausa en el muelle antes de zarpar a Ra‘iātea. Foto: John Bilderback

“Si amas el océano, el océano te ayudará”, explica Snake. Surfista de toda la vida, remero y navegante, Snake habla con fluidez el lenguaje del mar. “El océano te está ayudando a poner todo en orden, el océano y la olas. Si no entiendes a las olas, entonces estarás perdido”.

“Tienes que estar mirando constantemente. Mira al frente, mira hacia atrás” indica. “Es casi como si estuvieras surfeando, surfeando a sotavento con las olas”.

Las canoas navegan sin cesar, a veces suave, a veces más rudo. Como diría Pomai, “Como un tiburón, la proa, la nariz; la popa, la cola; el mástil, la aleta”.

A medida que el sol se desliza lentamente por el cielo, el viento cambia. Se bajan las velas, se levantan, se cambian, y por un momento las cosas parecen alcanzar la calma. Seguro hay chubascos, por ahí, más allá, pero por ahora ‘Ōnohi saca la guitarra y rasguea mientras Pomai canta y Nakua golpetea suavemente la jarra de agua. Y entonces llega. Como un terremoto se escucha antes de sentirse. Llega el sonido de las velas y la botavara que azotan de repente y todos saltan, algunos para sostener la botavara en su lugar, algunos para contener el azote. Llega, toda la fuerza.

Lluvia. Directo hacia abajo. De lado. El sol está tan bajo que la lluvia es un destello de plata enceguecedor en toda el agua a nuestro alrededor. Gordon te llama, y tú vienes a su lado a sostener la botavara mientras alguien sostiene el otro lado. La lluvia parece ser un calmante para las olas que se normalizan. A veces la naturaleza parece hablarse a sí misma y justo ahora estás aquí para presenciarlo.

Hōkūle‘a on the road to Taputapuātea. Photo: John Bilderback

Hōkūle‘a en el camino a Taputapuātea. Foto: John Bilderback

Y se paran ahí, Gordon y tú refugiados bajo la vela. Es momento para una historia. Gordon habla, sobre cuán lejos ha llegado este viaje desde los días en que él y Dave Lyman vendían libros y camisetas en el Volkswagen de Dave para juntar dinero y poder mantener la canoa. Cuando la cubierta era de bambú y cuando Herb Kāne llamaba en la mitad de la noche para preguntar “Hey ¿pueden traer la canoa a casa desde Tahiti?” Un largo camino desde esos días cuando después de navegar la canoa a su hogar, te levantabas a la mañana siguiente para ir al trabajo. Sin tanto alarde. En realidad, solo haciendo tu trabajo.

Le preguntan a Gordon si él y sus tripulantes, al navegar la canoa en ese entonces, al reclamar su lengua y su cultura, sintieron que estaban clavando una lanza en el suelo y devolviendo lo que alguna vez fue robado, diciendo “¡Esto es nuestro!”.

Gordon hace una pausa. Mira las aguas por un buen rato. “Hōkūle‘a no fue una estaca en el suelo”, dice. “Hōkūle‘a fue sacar esa estaca de nuestros corazones”.

Mālama Honua: La esperanzadora travesía de Hōkūle‘a – Parte 6, Tahiti

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Mālama Honua: Hokule’a – Un Viaje de Esperanza

Este hermoso libro de tapa dura narra la épica misión de Hōkūleʻa de nutrir la sustentabilidad a nivel mundial. Entrelazadas con las descripciones de las experiencias de Hōkūleʻa en puerto, están las voces de los capitanes y tripulantes que guían a la embarcación a lo largo del trayecto sin senderos del océano, y de los pioneros locales, científicos, profesores y niños que han sido tocados por Hōkūleʻa, que trabajan incansablemente por capear los múltiples desafíos ambientales de nuestras vidas modernas. 320 páginas, lleno de fotografías a todo color.

¿Esta serie es nueva para ti? Dale un vistazo a nuestras historias anteriores sobre Mālama Honua: El Viaje Alrededor del Mundo de Hōkūle‘a.

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